Era inconfundible, el plop y la apnea,
la interrupción en mi inconsciente auditivo del viejo tango conocido
que sonaba en el interior de mi auto( La ultima),trasladándome a minutos atrás cuando recibí tu lacónica respuesta a mi invitación,
tu mensaje fue como las plumas que se desparramaron brutales, multicolores,
para dejar su seña roja contra el vidrio.
Fue entonces cuando comprendí, que escapo parte de mi ,
que como reza ese casual tango que acompaña la explosión de sentimientos
”ya no puedo equivocarme”
Entonces comparto con el un golpe,
y un agudo dolor en mi pecho,
al fin jadeante sediento comprendo que el pájaro murió, y yo también.
Hoy al levantarme sudado nuevamente con un sueño multicolor de estallido y fin,
me veo vivo, me siento urgido,
quiero comprender mi designio, volar hasta encontrar un fin
O tal vez un brutal recuerdo oculto e irrealizable, impotente espero,
preparo mi café y me dispongo a escuchar algún tango.


